Nuestra Historia
Soy Diana Solano. NovaFusion empezó en mi cocina, buscando algo que les sirviera a mis dos niños.
Mi hija y mi hijo tienen la piel sensible. Probamos jabón tras jabón, marca tras marca, y ninguno les caía bien. Leía las etiquetas y encontraba listas larguísimas de ingredientes que no reconocía. Un día dejé de buscar en el supermercado y decidí hacerlo yo misma.
Así nació NovaFusion: barras hechas a mano, con pocos ingredientes, todos nombrados en la etiqueta. Sin SLS, sin parabenos. Si no lo entiendo, no entra en la olla.
Después llegaron las mantecas
Mi hijo, el mayor de los dos, es deportista y empezó a notar resequedad en las piernas. Con la misma idea de siempre —cosas simples, nada de más— formulé mis propias mantecas corporales: pensadas para piel delicada, pero humectantes, para que a él le sirvieran de verdad. De ahí salieron también los bálsamos labiales, que estamos haciendo ahora, igual de naturales.
Y una sobrina en camino
Pronto llega una bebé a la familia, y con ella una línea aparte: sin fragancia, con más sobreengrasado para que la barra quede más suave, y la lista de ingredientes más corta que sé hacer. Es la línea para las pieles más delicadas de la casa, de recién nacidas a adultas.
Al final todo se reduce a lo mismo: NovaFusion es una empresa pensada alrededor de lo que mi propia familia necesitaba. Si a ellos les sirve, lo hago. Si no, no lo hago.
Cómo se hace
Trabajo en proceso en frío, el método tradicional: los aceites y la sosa se combinan a mano, se vierten en molde y la barra se cura al menos cuatro semanas antes de salir del taller. Ese tiempo es lo que hace que dure y que la espuma sea densa.
Cada lote es pequeño. Los colores varían un poco entre uno y otro, a veces un aroma se agota, y la persona que hizo tu barra soy yo.
También hago velas naturales de soya y velas de masaje. Esas llegaron después, por gusto, no por necesidad.
Dónde
Todo se hace a mano en mi casa en Naples, Florida.